¿ME PUEDEN DESPEDIR ESTANDO EN ERTE?

Como ya todos sabéis, el Real Decreto Ley 8/2020, de 17 de marzo, de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19, autoriza la suspensión de contratos y reducción de jornada, tanto por causa de fuerza mayor como por causa económica, técnica, organizativa y de producción (arts. 22 y 23). Lo que conocemos como expediente de regulación temporal de empleo (ERTE)

En un primer momento se salvaguardó el puesto de trabajo. Se dispuso que las medidas extraordinarias en el ámbito laboral previstas estarían sujetas al compromiso de la empresa de mantener el empleo durante el plazo de seis meses, desde la fecha de reanudación de la actividad (disposición adicional sexta).

Con posterioridad, a través del Real Decreto Ley 18/2020, de 12 de mayo, se flexibiliza tal medida y no se considera incumplido el compromiso de mantener el empleo cuando:

1º.- La relación laboral se extinga por despido disciplinario (art. 54 Estatuto de los Trabajadores).

2º.- La relación laboral se extinga por causas económicas, organizativas, técnicas o de producción en aquellas empresas en las que concurra un riesgo de concurso de acreedores en los términos del artículo 5.2 de la Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal.

Cuando el despido es disciplinario, si no reclamas o si has reclamado y se ha declarado procedente, no se tiene derecho a indemnización.

¿QUÉ OCURRE CUANDO LA RELACIÓN LABORAL LA EXTINGUEN AQUELLAS EMPRESAS QUE ESTÁN EN RIESGO DE CONCURSO?

Estaríamos ante un despido objetivo (art. 52 del estatuto de los Trabajadores) y se tiene derecho a una indemnización de 20 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades. No obstante, el Estatuto de los Trabajadores permite que cuando la decisión extintiva se funde en lo contemplado en el art. 52.c), se alegue causa económica y, como consecuencia de tal situación, no se pudiera poner a disposición del trabajador la indemnización

establecida, el empresario, haciéndolo constar en la carta de despido, podrá dejar de hacerlo, sin perjuicio del derecho del trabajador de exigirle su abono cuando tenga efectividad la decisión extintiva.

Algunas empresas, aunque no se encuentren en riesgo real de concurso, están aprovechando esta ocasión para despedir a sus trabajadores y ahorrarse las indemnizaciones. Esperando que sea el FOGASA quien las asuma.

Si estás en esta situación, no dudes en reclamar para que tu despido sea declarado improcedente. Presentando primero la papeleta de conciliación ante el Servicio de Mediación Arbitraje y Conciliación (SMAC) y después, en el caso de que no haya acuerdo, demanda ante el Juzgado de lo Social. Ten en cuenta que la indemnización que te correspondería por despido improcedente sería de 33 días por año trabajado (si tu contrato de trabajo es posterior al 12 de febrero de 2012 y si es anterior 45 días por año trabajado hasta esa fecha + 33 días a partir de la misma hasta la fecha de despido, con un máximo de 24 mensualidades). Como puedes observar, la diferencia es considerable.

Si tienes cualquier duda ponte en contacto con nosotros. Estudiaremos tu caso.