Rescatar un plan de pensiones a los 10 años tributará también en el IRPF como rendimientos del trabajo

Cuando por el mes de noviembre Economía anunció el abaratamiento de las comisiones, en función del riesgo, y el rescate íntegro a los 10 años, advirtió también de que su tratamiento fiscal sería el mismo. Es decir no se castigaría fiscalmente el rescate, ni tampoco se bonificaría el ahorro en el plan hasta la jubilación. Sin embargo, el director general de Seguros y Fondos de Pensiones, Sergio Álvarez, precisó que dotar de una nueva fiscalidad a estos instrumentos estaba fuera de sus competencias.

Por tanto, a día de hoy, la posibilidad de disponer del capital anticipadamente no modifica el tratamiento fiscal, y será tratado como un rendimiento del trabajo que tributa en el IRPF al tipo marginal.

Es decir, tendrán el mismo trato fiscal que una nómina.

La liquidez de estos productos a partir de un plazo determinado no es realmente algo nuevo en España, se indica en un artículo de Mijubilacióndefuturo. Las EPSV, producto homólogo a los planes de pensiones y solo disponibles para residentes en el País Vasco, llevan tiempo permitiendo su rescate a partir del décimo año, algo que ha redundado en su popularidad y que no ha generado el reembolso masivo de derechos.

La medida que ahora ha aprobado el Gobierno central permitirá solicitar el reembolso de aquellas participaciones con al menos 10 años de antigüedad, a contar ésta en todo caso desde 1 de enero de 2015, por lo que los primeros rescates podrán hacerse efectivos desde 1 de enero de 2025. No será el único supuesto excepcional de liquidez, pues existen otros como desempleo de larga duración o enfermedad grave. También contingencias como incapacidad laboral o dependencia.

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Movimientos fondos inversión

Incluso en los años en los que brilla el Ibex-35, hay gestores capaces de exprimir aún más al mercado español. Frente a la revalorización del 7 por ciento del selectivo nacional el año pasado, destacan fondos de Bolsa española con rentabilidades de doble dígito y otros que incluso triplican las ganancias del índice español (neto de comisiones). Analizamos las carteras de estos vehículos de inversión. De los que mejor lo han hecho en los últimos 12 meses. ¿Cuáles han sido los motores de su rentabilidad? ¿Qué han comprado? Y, más importante: ¿Qué han vendido? Como elemento común destaca una apuesta por la recuperación de la economía española, canalizada a través de los sectores que más se beneficiarán de ellas. Reinan los valores bancarios, se mantienen las papeleras y dominan los sectores cíclicos.

Santander Small Caps

El fondo de pequeños valores del Banco Santander coronó la cima desde el primer momento. Lola Solana, gestora de la estrategia desde su lanzamiento, supo identificar perfectamente que los vientos soplaban a favor de la recuperación económica. Apostó desde el principio por valores domésticos: inmobiliarias, hoteleras, automovilísticas e incluso alguna «teleco». Según cuenta la gestora lo que te hace tener éxito es creer en un activo (por su modelo de negocio, su valoración, su equipo directivo, su fortaleza de balance) y ser fiel a él a pesar de los posibles ruidos. «Soy fiel a varias compañías desde sus inicios», confiesa.

Y así es. Entre las principales posiciones hay poco movimiento. El fabricante de piscinas Fluidra seguía siendo la gran joya del fondo a cierre de año, incluso tras las revalorizaciones de triple dígito, copando un 5,72 por ciento del patrimonio. Le siguen Cie Automotive, Prosegur, Masmóvil y Vidrala. Esto significa que en el último trimestre del año perdieron peso -aunque siguen en el fondo- IAG, NH Hotels, Miquel y Costas y Barón de Ley. Salieron Técnicas Reunidas, Correios de Portugal y Ence. En su lugar, han entrado Befesa, BME y Lingotes Especiales.

De cara a estos meses venideros mantendrán la misma filosofía. «Somos positivos con la macro y la micro española. Buscamos valoración atractiva, mejora operativa, balance saneado y equipo directivo de demostrada credibilidad», explica la gestora.

Sabadell España Dividendo

El segundo fondo más rentable de los últimos 12 meses vuelve a estar bajo el paraguas de una gestora de la gran banca. El Sabadell España Dividendo rentó un 19 por ciento (en la clase Base) el año pasado y su estrategia no ha hecho más que acelerar en los primeros compases de 2018. En lo que va de ejercicio es el fondo de bolsa española más rentable, con una revalorización de casi un 6 por ciento. Según cuentan Carlos Catalán, gestor del fondo, y Antonio Hormigos, director de renta variable de Sabadell AM, la rentabilidad estuvo bastante repartida gracias a «la diversificación habitual del fondo». Los valores de pequeña y mediana capitalización fueron los ganadores del año pasado y encontramos a muchos de los que mejor lo hicieron en la cartera del fondo: Ence, NHH, CIE Automotive, Altri, Fluidra, Colonial y Prosegur. Pero también supieron dar con buenas ideas en el Ibex-35, como Amadeus y Grifols.

El vehículo co-gestionado por Carlos Catalán ha sido de los más activos en la (re)configuración de su cartera. Sacyr pasó de 0 a copar un 4,11 por ciento del patrimonio. De hecho, en las cinco primeras posiciones solo repiten Banco Santander y Almirall. Han redoblado su apuesta por el sector bancario. En los últimos tres meses del año entraron con fuerza en CaixaBank (4,80 por ciento), BBVA (4,37 por ciento) y Liberbank (3,90 por ciento).

«Para este año seguimos posicionados en compañías que consideramos infravaloradas, con buenas perspectivas de crecimiento de beneficios y poca deuda», explican Catalán y Hormigos. A nivel sectorial, el industrial copa una parte importante del fondo, con posiciones en Caf, Cie Automotive, Gestamp y Applus. Entre los nuevos nombres también están Acciona, Colonial, Renta Corporación, Atresmedia y Lar.

Gesconsult Renta Variable

Pese a que las compañías que auparon a estos fondos al primer cuartil de su categoría se anotaron subidas de doble y triple dígito -véase el 124 por ciento que se disparó Europac en 2017- los gestores siguen firmes en su convicción. Es el caso del Gesconsult Renta Variable. La rotación en las principales posiciones se debe más bien a un ajuste en los pesos más que a entrada de nuevas ideas. Los motores de la cartera en este arranque más o menos son un espejo del anterior: el sector bancario, las papeleras, el inmobiliario-construcción y el de metal-mecánica. Porque como explica Gonzalo Sánchez, gestor del fondo, «nos parece que las ideas más ligadas al ciclo económico cobran mucho sentido».

Ya en la segunda mitad de 2017 comenzaron a dar tímidos pasos de vuelta a la banca española que han acelerado en los últimos meses. Primero con Banco Santander y ahora con Bankia, CaixaBank y Unicaja. Según Sánchez, el sector bancario debería beneficiarse de factores como la normalización monetaria, una recuperación de los volúmenes de crédito, un entorno regulatorio más benigno y la venta de activos morosos. Pero dentro de este hay que buscar valores que tengan una segunda palanca de crecimiento.

Le siguen gustando las papeleras, como Europac, Iberpapel o Altri, porque «se benefician de la descompensación entre una demanda creciente y una oferta estable», así como las industriales Cie Automotive y Acerinox, «que capitalizarán el buen momento macroeconómico global».

En cuanto a nombres nuevos en el último trimestre de 2017 encontramos Ezentis, Meliá, BBVA, OHL, Telefónica, CAF y Ercros, así como varias ideas portuguesas, como la papelera Altri. Liquidaron posiciones en Red Eléctrica, Rovi, NH Hoteles, ACS y Uralita y los portugueses NOS, Ibersol y Correios de Portugal.

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Los profesiones siguen apostando por la bolsa.

Cuesta creerlo, pero no está cundiendo el pánico entre los inversores profesionales. Tras vivir la peor caída en términos de puntos del Dow Jones anoche, la sensación general es que podría haber sido mucho peor. Los futuros venían anticipando un batacazo en el Ibex-35, propio de correcciones fuertes en mercados homólogos, pero pasada la media sesión el selectivo se deja «solo» un 2%. Para poner las cosas en contexto: el día de la victoria del ‘Brexit’ las caídas fueron del 12% para la Bolsa española y del 9% cuando quebró Lehamn Brothers. Hay que analizar fríamente las cifras. Como recuerdan desde el equipo de multi-activos de M&G, los movimientos en la renta variable solo supone retroceder a niveles de diciembre en el caso de la Bolsa norteamericana. «Con ganancias tan rápidas es frecuente ver retrocesos a la misma velocidad«, comentan.

Anoche volvió otro viejo amigo al parqué. El índice VIX se disparó hasta el 37% en un solo día. La volatilidad no se asomaba a estos niveles entre los inversores desde 2015. «Es importante recordar que era solo cuestión de tiempo que se produjera esta corrección. Los mercados financieros han estado mortalmente tranquilos durante mucho tiempo y esto nunca iba a durar», sostiene Andrew Milligan, director de estrategia global en Aberdeen Standard Investments.

El germen de este susto, irónicamente, nace de unas cifras macro muy buenas. La semana pasada se conoció el dato de empleo para enero en Estados Unidos. No solo se crearon más puestos de los esperados, sino que los salarios habían aumentado. Esto podría significar la llegada, al fin, de la inflación y, por lo tanto, de una Reserva Federal firme en su plan de subir los tipos unas 3 o 4 veces este año. No es que al mercado le preocupen los tipos más altos porque sí, sino, como explican Dave Lafferty y Esty Dwek Roditi, de Natixis Investment Managers, le preocupa que unos tipos más altos, una inflación creciente y una Fed más agresiva puedan ahorcar la expansión económica. Esto se nota en que los sectores más afectados han sido los más sensibles a la economía, como los industriales, las tecnológicas, la sanidad, las financieras y las energéticas.

Como resume Rosa Duce, economista jefe de Deutsche Bank en España, la excusa vino de la continua subida de la rentabilidad de la deuda (llegó a tocar el 2,8% en el caso del 10 años americano la semana pasada, si bien ayer bajó al 2,7%), y del miedo a un potencial cierre de la Administración americana el día 8 de febrero (fecha en la que expira el acuerdo temporal alcanzado hace 15 días). Pero es que 2018 ya se presagiaba complicado. Es el primer año desde la crisis en la que los bancos centrales en su conjunto serán más restrictivos que acomodaticios. Por lo tanto, las caídas en los bonos eran de esperar.

Lo que ha asustado es la virulencia con la que están retrocediendo. Quizás, cuenta Andrew Bresler, subdirector de ventas globales de APAC en Saxo Bank, dominadas por las ventas cuantitativas, es decir, causadas por la distorsión del mercado creada por los flujos pasivos de ETFs smart beta y los llamados robo-advisor. Lafferty y Dwek también huelen ese ‘tufo’ que emana de las estrategias sistemáticas de gestión del riesgo (systematic risk beta). Puede ser la razón por la que el Dow Jones se desplomó un 3% tan solo en 9 minutos, para luego recuperarse, y después volver a mínimos en la sesión. «esto nos huele a rebalanceo de ETFs al cierre de mercado más que a una respuesta a los fundamentales», defienden.

La macro apoya comprar

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